La Feria Ganadera y equina de Santa Rosa de Cabal: el mercado que impulsó la economía de una región

 
La Feria Ganadera y equina de Santa Rosa de Cabal: el mercado que impulsó la economía de una región

Juan David Hurtado Bedoya
Ing. ambiental y Economista*

FOTOS : Colección Archivo Histórico Foto Lopez y autor 2026


Durante buena parte del siglo XX, cuando se hablaba de las grandes ferias ganaderas y equinas del antiguo departamento de Caldas, el nombre de Santa Rosa de Cabal aparecía junto al de Manizales como uno de los principales centros de comercialización pecuaria del occidente colombiano. Más que un simple mercado de animales, la feria fue durante décadas un verdadero motor del desarrollo económico regional, un punto de encuentro entre productores y comerciantes, y una expresión de la vocación agropecuaria que caracterizó al municipio desde sus orígenes.

La historia de esta tradición comienza incluso antes de la construcción de la Plaza de Ferias. Desde finales del siglo XIX, Santa Rosa de Cabal había consolidado una economía basada en dos grandes pilares: el café y la ganadería. Mientras las empinadas laderas se cubrían de cafetales, las zonas de relieve más suave y los fértiles valles del municipio se destinaban a la producción de ganado lechero y de carne. Esta combinación permitió a muchas familias diversificar sus ingresos y enfrentar con mayor estabilidad las fluctuaciones del mercado cafetero.




La ubicación geográfica de Santa Rosa de Cabal fue uno de los factores decisivos para el éxito de su actividad comercial. Desde la época de la colonización antioqueña, el municipio se convirtió en un paso obligado entre el norte del Viejo Caldas, el Valle del Cauca y el Camino del Quindío. Más tarde, con la construcción de la carretera entre Manizales y Pereira y la llegada del Ferrocarril de Caldas, esa ventaja estratégica se fortaleció aún más. El municipio quedó situado sobre uno de los corredores económicos más importantes del occidente colombiano, facilitando la movilización de ganado, café, productos agrícolas y mercancías hacia los principales mercados del país.

Durante las primeras décadas del siglo XX, el comercio agropecuario se desarrollaba principalmente en la plaza principal. Campesinos y ganaderos llegaban desde las veredas y municipios vecinos para vender animales, leche, quesos, granos, frutas y otros productos. Aquellas jornadas de mercado eran mucho más que simples transacciones comerciales: constituían auténticos espacios de encuentro social donde circulaban noticias, se cerraban negocios y se fortalecían las relaciones entre el campo y la ciudad.

El crecimiento económico que experimentó Santa Rosa de Cabal durante el auge cafetero hizo evidente la necesidad de construir un espacio especializado para organizar esta actividad. Así nació la Plaza de Mercado Los Fundadores, inaugurada en 1932 en Patio Bonito, precisamente en un momento en que la agricultura y la ganadería constituían las principales actividades económicas del municipio. Hasta entonces, el mercado se realizaba en el Parque de Bolívar, pero el aumento del comercio exigía instalaciones adecuadas para responder a la creciente dinámica económica.

Paralelamente, la actividad ganadera y equina comenzó a adquirir dimensiones regionales. Las ferias reunían productores procedentes de Manizales, Pereira, Marsella, Chinchiná, Belalcázar, Anserma, Cartago y numerosas poblaciones vecinas. Llegaban ganaderos con bovinos de carne y leche, equinos, mulas y porcinos, mientras comerciantes especializados recorrían los corrales evaluando animales, negociando precios y estableciendo acuerdos comerciales.

La importancia de la feria no radicaba únicamente en el volumen de animales comercializados. Su verdadero valor consistía en que funcionaba como uno de los grandes reguladores del mercado pecuario regional. Allí se definían precios de referencia para bovinos y equinos, se intercambiaban reproductores de alta calidad genética y se fortalecían relaciones comerciales que posteriormente abastecían las carnicerías, lecherías y haciendas de gran parte del occidente colombiano.

Las transacciones conservaban una tradición profundamente campesina. Muchos negocios se cerraban con un simple apretón de manos, expresión de confianza entre compradores y vendedores que durante décadas caracterizó las ferias ganaderas colombianas. La palabra dada tenía un valor equivalente al de un contrato escrito, reflejando una cultura comercial basada en el honor y la reputación.

La feria generaba además un notable efecto multiplicador sobre la economía local. Cada jornada atraía centenares de visitantes que ocupaban hoteles, consumían en restaurantes, realizaban compras en almacenes, acudían a talabarterías, herrerías, veterinarias y establecimientos agropecuarios. Transportadores, arrieros, comerciantes y pequeños empresarios encontraban en aquellos días una importante fuente de ingresos. En muchos sentidos, la feria representaba uno de los mayores dinamizadores económicos del municipio.


Otro aspecto poco reconocido es el papel que desempeñó la feria en la modernización del sector agropecuario regional. Las exposiciones permitían difundir nuevas razas bovinas, tecnologías para la producción lechera, equipos agrícolas y mejores prácticas de manejo pecuario. Productores de distintas zonas aprovechaban el encuentro para intercambiar conocimientos, observar ejemplares destacados y conocer innovaciones técnicas que posteriormente llevarían a sus fincas.

La fortaleza de la ganadería santarrosana no fue producto del azar. Los extensos pastizales del municipio, la disponibilidad permanente de agua, las condiciones climáticas y la cercanía a importantes centros de consumo favorecieron el desarrollo de una producción lechera de alta calidad. A ello se sumó la introducción de pasturas mejoradas y el fortalecimiento de la asistencia técnica impulsada por instituciones agropecuarias durante la segunda mitad del siglo XX.


Mientras el café consolidaba el reconocimiento internacional de Santa Rosa de Cabal, la ganadería garantizaba estabilidad económica a miles de familias rurales. Esa combinación convirtió al municipio en uno de los territorios agropecuarios más sólidos del antiguo Caldas y explica por qué la feria alcanzó una relevancia que trascendía el ámbito local.

Con el paso de los años, las dinámicas comerciales cambiaron. La aparición de subastas especializadas, nuevas formas de transporte y mercados más tecnificados modificó el funcionamiento tradicional de las ferias ganaderas. Sin embargo, la Plaza de Ferias continuó siendo un símbolo de la identidad rural santarrosana y un espacio de encuentro para productores de la región.


En las últimas décadas se han realizado esfuerzos por recuperar esa tradición mediante la reactivación de los mercados ganaderos y el fortalecimiento de actividades agropecuarias que mantienen viva una herencia centenaria. Aunque el contexto económico es muy diferente al de mediados del siglo XX, la feria sigue recordando el papel que desempeñó Santa Rosa de Cabal como uno de los principales centros comerciales y pecuarios del occidente colombiano. Se celebra cada ultimo viernes de mes en la Plaza de Ferias junto al puente del río San Eugenio.  

Comprender la historia de la Feria Ganadera permite entender también la evolución económica del municipio. No fue simplemente un lugar donde se compraban y vendían animales; fue un escenario donde confluyeron el café, la ganadería, el comercio, el transporte y la vida campesina. Allí se tejieron relaciones económicas y sociales que impulsaron el crecimiento de Santa Rosa de Cabal y fortalecieron su papel como articulador del territorio entre el Viejo Caldas, el Valle del Cauca y el norte del país.


Hoy, cuando la ciudad es reconocida principalmente por sus termales y su oferta turística, vale la pena recordar que durante muchas décadas uno de los motores silenciosos de su prosperidad estuvo en los corrales de la feria, donde cada jornada de mercado representaba el pulso de una economía profundamente ligada al campo y al trabajo de sus productores.



Referencias bibliográficas 

Alcaldía de Santa Rosa de Cabal. (s. f.). Historia del municipio. Gobernación de Caldas. (Gobierno de Caldas)

Agudelo Castañeda, N. (2021). Plaza de Mercado Los Fundadores: Tradición de origen campesino. Periódico El Faro. (Periódico EL FARO)

Valencia Llano, L. E. (1994). Historia de Santa Rosa de Cabal. Santa Rosa de Cabal: Autor.

Gartner, G. (2000). Historia de Pereira (contexto económico del Viejo Caldas). Pereira: Academia Pereirana de Historia.

Palacios, M. (2009). El café en Colombia, 1850-1970: Una historia económica, social y política. Bogotá: Planeta.

Ocampo Gaviria, J. A. (Comp.). (2015). Historia económica de Colombia. Bogotá: Fondo de Cultura Económica.

Gobernación de Caldas. (s. f.). Historia de Caldas. (Gobierno de Caldas)

Fotografías de la Colección Archivo Histórico Foto Lopez, digitalización guillermo Garnert. Del autor Feria Ganadera y Equina Julio 2026

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